Constelaciones Familiares en sesión individual


     Muchas de las personas a las que les llega la información de las constelaciones familiares, bien porque un amigo o familiar participó en algún taller o bien porque leyeron sobre ello, se suelen imaginar en medio de un grupo de personas que no conoce, algunos de los cuales están representando papeles o roles de su propia familia y esto les incomoda o asusta, a otros les da vergüenza hablar de sus bloqueos en público, esto les echa hacia atrás y les impide experimentar la técnica, que si llegó a ellos en concreto, suele ser porque les vaya a ir bien y les pueda ayudar a avanzar en su vida.

 

 

     En Constelaciones Familiares y desde hace más de 18 años, Bert Hellinger, su creador, dio una opción muy válida para aquellas personas que bien por las circunstancias citadas antes o por alguna otra incapacidad de acudir a los talleres presenciales, pudieran mover el sistémico de una forma muy similar a la grupal, y la llamó constelación individual. En ella, y de la misma manera en que los representantes toman el rol que les ceden en la constelación grupal, en las individuales serán los objetos que elija el facilitador (tales como muñecos, botes, etc.), los que se impregnaran de la energía del rol que representen, donde con los movimientos de energía que pueda sentir o ver el facilitador, irá dejando que la persona que constela vaya dando respuestas a los movimientos que se realicen con esos elementos. Pongamos como ejemplo el siguiente caso: la persona viene a constelar un tema de pareja: celos, desconfianza, frustración….., en éste caso utilizaremos botes, de diferentes tamaños y colores…., se le entrega un bote a la persona al que previamente le damos la energía de ella misma y le decimos que lo coloque en el lugar que quiera de la mesa, le damos otro con la energía de su pareja diciéndole que también lo coloque donde quiera, luego otro más con la energía de la madre de su pareja, lo coloca donde quiere, otro con las energía de su padre, y otro con la energía del amor que hay en la pareja, etc., sin decirle a la persona lo que representa cada bote, sólo el facilitador lo sabe…., ahora, vemos como están colocados, “aparentemente al azar” dichos botes, y vemos como por ejemplo los botes que representan las energías del amor entre la pareja, el bote de la energía de ella y el bote de la energía de su padre están juntos…, el facilitador irá moviendo los botes según vaya sintiendo la energía, preguntando a la persona de vez en cuando cómo ve esos movimientos…, a un punto el facilitador le comunicará a la persona qué o quién es cada bote, introduciendo algún nuevo bote si así lo pide la constelación, con frecuencia a cada movimiento de los botes además de lo que siente o percibe el facilitador, la persona también vaya comentando si la parece bien o no dichos movimientos, incluso somatizando a nivel emocional dichos movimientos, …., una vez va siendo más consciente de lo que representan los botes, la constelación va tomando más forma y sentido también para ella, y al igual que en las constelaciones grupales, se irán resolviendo los diferentes desórdenes en el sistémico, que harán ver, sentir y comprender a la persona el por qué o el para qué de la situación que vino a tratar, cerrando la constelación.

 

 

     Tenemos que tener siempre en cuenta ante cualquier constelación, bien sea grupal o individual, siendo en estas últimas el error más común de algunos facilitadores, que no se puede analizar a modo psicólogo, ni jamás mover los botes en base a alguna estructura o estrategia psicológica aprendida, porque estaremos manipulando y no respetando la libertad de la persona sin dejar que sea la energía del sistémico la que guíe la sesión. Y al igual que en cualquier trabajo donde movamos la energía tanto personal como ancestral, tenemos que tener en cuenta ese periodo más que aconsejable (unas tres semanas) de respetar cualquier circunstancia que salga en el constelación aunque no lo entendamos ni nos cuadre, y permitir que la energía que se movió, a su ritmo, se vaya asentando y equilibrando todo el sistema de la persona para su mayor beneficio.