Energía Universal


 

     Si queremos adentrarnos en los orígenes de muchas de las técnicas vibracionales y sobre todo energéticas de hoy en día, nos remitiremos sin duda entre otros a la Energía Universal, ésta, si bien tiene sus primeros formatos en Oriente es una ciencia universal que todos los pueblos y continentes tienen en su cultura, llamándolo a veces con nombres diferentes la Energía Universal  como su propio nombre dice, nos habla de cómo el cuerpo humano y de los demás seres que hay en la tierra están perfectamente confeccionados para usar con la mayor eficacia la energía que hay a nuestro alrededor.

     Todos estamos de alguna manera familiarizados con lo que es la energía de sanación o hemos oído hablar de alguien que poniendo las manos sobre unos puntos o en la zona se alivió o quito un dolor puntual,  o que poniendo una piedra en alguna zona del cuerpo también se alivió ese dolor, o que una planta se desarrolló y sanó al poner esa piedra, las manos o hablarla con cariño, todos esos pequeños ejemplos nos hablan de que la energía que tenemos la podemos enfocar o dirigir hacia otro lugar externo con una intención y que en la mayoría de los casos funciona…., esto es algo que siempre se ha usado a través de nuestra historia.

     El trabajo con Energía Universal nos hace sobre todo ser más conscientes de cómo estamos nosotros y cómo poder usar la energía para en este caso  aplicarla a múltiples aplicaciones terapéuticas, desde una depresión emocional a un dolor de cadera, pasando por eliminar adicciones, reforzar nuestro sistema inmune, desintoxicación de fluidos, detectar energéticamente espacios no armónicos y trabajar para su equilibrio, acompañar a la persona en su tránsito, duelo, etc.

     Trabaja entre otros puntos, con los centros energéticos o chakras, que no son más que vórtices principales por donde entra y sale la energía de nuestro cuerpo físico, con canales energéticos y vías de cohesión internas, ciertos puntos específicos de resonancia orgánica, pero sobre todo armonizar el campo energético de la persona para ponerlo en su mejor estado.

     Las sesiones suelen ser cortas, de 25 a 35 minutos aproximadamente, donde la persona por lo general suele estar sentada, con ropa cómoda, en algunos puntos se requiere cierta presión, si bien esta no es en ningún caso dolorosa, por lo que la persona suele tener siempre una agradable sensación, durante la sesión el terapeuta suele ir diciendo lo que va haciendo y preguntando si es el caso.