Preguntas más frecuentes


 

¿En qué consiste una sesión?
A través de los diferentes testajes obtenemos la información de qué le está pasando a la persona, cuáles son los planos que están afectados (físico, químico, emocional, mental, energético, astral, etc.) y cuál es el origen que ha generado sus problemas. Cualquier información que aparece se equilibra en el momento con las diferentes herramientas que utilizamos: Síntesis Energética, Kinesiología, Biomagnetismo, Geometría Sagrada, Biofotónica, Biosónica, Esencias Florales…

 

¿Cuánto dura?
La sesión dura aproximadamente una hora y media.

 

¿Cuántas sesiones voy a necesitar?
Depende de diversos factores: primero del problema en sí mismo, no es igual algo reciente y puntual que algo muy antiguo y crónico. La disponibilidad que tenga la persona para hacer cambios en su vida (ya sea hacer una dieta o soltar una relación tóxica, por ejemplo). El ritmo de cada persona, algunos son más rápidos y otros más lentos, y todos los ritmos son correctos. Esta terapia es muy respetuosa y nunca se va a forzar nada para lo que la persona no esté preparada o no pueda asumir. Por ejemplo, si debajo de todos los síntomas lo que apareciera es un tema de abusos en la infancia, nunca se abordará hasta que la propia persona tenga recursos para recibir esa información, asumirlo y gestionarlo, es decir, no saldría en el testaje trabajarlo como prioritario, si no que pediría otras cosas antes para que la persona vaya reuniendo herramientas y fuerzas antes de poder entrar ahí.

 

¿Con qué frecuencia necesitaré las sesiones?
Dependiendo del estado de la persona y de la capacidad que tiene cada uno para asimilar el trabajo realizado pedirá las visitas más o menos frecuentes. En general, al ser tratamientos muy profundos y de cambio de conciencia grandes, suele ser la frecuencia de una sesión al mes. Aunque también hay algún caso en el que se recomiende empezar cada dos semanas, al principio y según la persona va mejorando se distancian las sesiones. En otros casos, a las dos o tres sesiones la persona ha resuelto su tema por el que vino y ya no necesita más. Y en estos casos es frecuente que las personas sólo vuelvan a acudir a la consulta por cosas puntuales.

 

¿Durante la sesión tendré que quitarme la ropa?
No para sesiones de Kinesiología, Síntesis Energética o Biomagnetismo, pero sí será necesario para un masaje.

 

¿Se puede hacer una sesión después de haber comido?
Sin ningún problema, no afecta en absoluto.

 

¿Cuáles son los efectos secundarios de una sesión?
Cada persona lo vive de una manera distinta y tiene su propia experiencia. Hay personas que terminan llenas de energía y otras necesitan descansar para asentar y procesar toda la información. A veces en los días posteriores puede haber efectos de limpieza ya sea física (pequeño resfriado, diarrea…) como emocional, y tal vez afloren sentimientos que se han estado reprimiendo por mucho tiempo y necesite llorar o empezar a gritar lo que ha callado durante años… Esto son solo algunos ejemplos que podrían suceder pero la mayoría de las personas lo viven bien y felices por los cambios que observan desde el primer momento, pues sienten ligereza y haberse quitado un peso de encima.

 

¿Cómo es una sesión a distancia?
La sesión a distancia tiene exactamente el mismo efecto que una sesión presencial pero tiene un protocolo ligeramente distinto. Los pasos a seguir son los siguientes: primero concertamos la cita para el día en que se hará la sesión. Antes de hace la sesión enviamos por mail un cuestionario que la persona nos tendrá que devolver respondido brevemente, con sus datos personales y qué quiere tratar en la sesión. En este correo se envía también el número de cuenta en el que se hará el pago de la sesión por anticipado, ya sea por transferencia, ingreso o Paypal.
La persona nos devolverá el correo con el cuestionario, una foto reciente y el resguardo del pago.
Cuando llegue el momento de la sesión, avisamos de que vamos a comenzar y pedimos que la persona esté preferiblemente tranquila, aunque no es necesario que permanezca en la cama, puede estar en casa haciendo cosas o incluso trabajando siempre que el trabajo no requiera conducir maquinaria pesada o cualquier vehículo, es decir, durante la sesión es importante tener el móvil operativo y poder responder, pero por lo demás la persona puede estar haciendo lo que quiera.
Durante la sesión nos conectamos con la energía de la persona a través del pulso, de su fotografía y de sus datos personales, haciendo una lectura de cómo está su energía y cuáles son los bloqueos o temas que necesita equilibrar. No tenemos contacto visual en ningún momento, ni siquiera vía internet por Skype o herramientas parecidas porque no es necesario, lo cual da mucha más libertad a ambos (terapeuta y cliente) a la hora de elegir los horarios de las citas. Aunque si se mantendrá un contacto por Whatsapp o teléfono durante toda la sesión por si surgiera alguna duda o se necesitara pedir la colaboración en algún ejercicio de visualización u otras formas para apoyar el trabajo.
Cualquier desorden o desequilibrio que vamos viendo durante la sesión se corrige en ese mismo momento a nivel energético, y los efectos se irán manifestando en el plano físico (ya sea el propio cuerpo de la persona o en su propia vida) bien inmediatamente o a medida que las energías que se han movido durante la sesión se vayan armonizando.
Al finalizar se envía un documento con un completo informe explicando toda la información detallada de lo que salió en la sesión, todo lo que se trabajó y equilibró, si hay alguna recomendación a seguir y si fuera necesario hacer una próxima revisión.